¿Te unes a una historia? En este rincón de Corazón y Pluma encontrarás relatos de ficción nacidos de la observación y la fantasía. Aunque la realidad suele ser mi punto de partida, me permito el lujo de transformarla por completo a través de la narrativa. Te invito a tirar del hilo de la imaginación conmigo, partiendo muchas veces de un simple objeto cotidiano para crear estos relatos de ficción originales.
En esta nueva etapa personal, me apetece dar un giro a mi espacio y compartir este material propio. Mi deseo es que estos relatos de ficción te despierten algo, sea lo que sea; al final, cada historia termina de escribirse en tu mirada. Disfruta de la lectura tanto como yo disfruto imaginando cada palabra.
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La catedral vacía
La lluvia de marzo golpeaba el asfalto con la misma insistencia con la que vibraba su teléfono en el bolsillo. La noticia ya era la comidilla en toda la oficina y aquellos que habían sido sus compañeros, libres ya de la amenaza de engrosar las listas del paro, le escribían mensajes de ánimo. “Hipócritas. Sí…
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El precio del humo
En las sombrías callejuelas de la judería de Toledo, donde las torres de las sinagogas se alargaban como dedos que buscan un pasado olvidado, residía Elías. En aquella fragua, su saber hacer, su cansancio y hasta su propia sangre eran el precio del humo que expulsaba su chimenea al cielo castellano; un precio que no…
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La Red Vacía
Parecía un día normal cuando abrió los ojos, aunque el despertador no había sonado. Ya estaba acostumbrado a levantarse a las siete menos diez. El agua de la ducha le despertó un poco más de lo habitual porque estaba tibia tirando a fría. Cuando salió de casa para ir a la oficina, el ascensor no…
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El verano en Roma
Todos los años igual. Cada vez que el día 13 caía en viernes, los turistas anglosajones abarrotaban los recorridos del Verano, en Roma. A los romanos no les gustaba tanto bullicio. Para ellos, el día maldito era cuando el 17 caía en viernes; una tradición que mantenían viva desde los tiempos del Imperio. Desde 1994,…
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El Tesoro
En la gran biblioteca hay una sección que solo se abre al público las mañanas de los días soleados, cuando la luz entra por las vidrieras y resplandece todo el interior. En otras secciones, los estudiosos pueden trabajar cuando fuera del imponente edificio hace mal tiempo o incluso de noche. Si entra un nuevo ayudante,…
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Dragón y Ciervo
El mayor de los misterios se esconde en una gota de sangre. Algunos creen que es el hogar corporal del alma. La curiosidad y poder comprender quién era fue lo que hizo que se hiciera las pruebas. Aún recordaba la cara de su médico del seguro privado cuando le dijo que quería un volante para…
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Chamán
¡Puto viejo! ¿Quién se ha creído que es? ¿De verdad este tipejo es un chamán? En su cabeza se instaló la canción de Canalla mientras sorteaba las piedras de un camino que solo usaban las cabras. Sí, le pegaba mucho a su extraño guía, empeñado en levantarlos a horas intempestivas, si es que les dejaba…
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Cónclave con clave
No sabía dónde estaba al abrir los ojos. Era una habitación de hotel, seguro. Ese techo no era su buhardilla de Lavapiés. En el tiempo que duró su primer bostezo mañanero descubrió tres cosas: estaba sola en la habitación, eran las ocho y media de la mañana y estaba en Roma. Mientras el agua fría…
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La Propiedad de los Olvidados
En mitad de la noche escuchó, o al menos creyó escuchar, un timbrazo. Se sobresaltó con el silencio roto por la bocina. Se levantó de la cama, sin hacer ruido y, a tientas, buscó algo de abrigo en la silla que ya no servía para sentarse. La casa estaba en penumbra, solo contaba con la…
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La canción del bosque
Aparcó en uno de los sitios autorizados y se adentró por el sendero con una pequeña mochila a su espalda y la mente demasiado alborotada. ¿Qué se cuentan los pájaros al cantar? ¿Acaso hablan de la sombra del gavilán que se alza sobre sus cabezas? ¿Cómo llamarán al que puede arrebatarles la vida? Con un…
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Lista de Navidad
Se levantó temprano. Su cuerpo seguía en modo trabajo. Aunque había desactivado la alarma de las siete, los ojos se abrieron de golpe cuando faltaban cinco minutos. El sueño se deslizó en silencio por la puerta antes que él se bajara de la cama. Al subir la persiana, el horizonte le devolvió un saludo ambiguo…
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102
El balcón de doña Amparo, en el número 102, estaba vacío. Era un día gris de invierno en Madrid. El barrio de las Letras enmudecía ante el sonido constante de la lluvia en el cristal. El asesino recogió un papel: una entrada desgastada. Se le había caído al sacar el paquete de tabaco del bolsillo…












