¿Te unes a una historia?
Este es el rincón de la Pluma, la realidad es solo el punto de partida. Me gusta observar lo cotidiano y tirar del hilo hasta transformarlo en algo inesperado. Aquí encontrarás narraciones donde la observación y la fantasía se dan la mano para dar vida a mis relatos de ficción.
Mi deseo es que estas tramas te despierten algo, sea lo que sea; al final, cada historia termina de escribirse en tu mirada. Disfruta de la lectura tanto como yo disfruto imaginando cada palabra.
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Chamán
¡Puto viejo! ¿Quién se ha creído que es? ¿De verdad este tipejo es un chamán? En su cabeza se instaló la canción de Canalla mientras sorteaba las piedras de un camino que solo usaban las cabras. Sí, le pegaba mucho a su extraño guía, empeñado en levantarlos a horas intempestivas, si es que les dejaba…
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Cónclave con clave
No sabía dónde estaba al abrir los ojos. Era una habitación de hotel, seguro. Ese techo no era su buhardilla de Lavapiés. En el tiempo que duró su primer bostezo mañanero descubrió tres cosas: estaba sola en la habitación, eran las ocho y media de la mañana y estaba en Roma. Mientras el agua fría…
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La Propiedad de los Olvidados
En mitad de la noche escuchó, o al menos creyó escuchar, un timbrazo. Se sobresaltó con el silencio roto por la bocina. Se levantó de la cama, sin hacer ruido y, a tientas, buscó algo de abrigo en la silla que ya no servía para sentarse. La casa estaba en penumbra, solo contaba con la…
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La canción del bosque
Aparcó en uno de los sitios autorizados y se adentró por el sendero con una pequeña mochila a su espalda y la mente demasiado alborotada. ¿Qué se cuentan los pájaros al cantar? ¿Acaso hablan de la sombra del gavilán que se alza sobre sus cabezas? ¿Cómo llamarán al que puede arrebatarles la vida? Con un…
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Lista de Navidad
Se levantó temprano. Su cuerpo seguía en modo trabajo. Aunque había desactivado la alarma de las siete, los ojos se abrieron de golpe cuando faltaban cinco minutos. El sueño se deslizó en silencio por la puerta antes que él se bajara de la cama. Al subir la persiana, el horizonte le devolvió un saludo ambiguo…
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102
El balcón de doña Amparo, en el número 102, estaba vacío. Era un día gris de invierno en Madrid. El barrio de las Letras enmudecía ante el sonido constante de la lluvia en el cristal. El asesino recogió un papel: una entrada desgastada. Se le había caído al sacar el paquete de tabaco del bolsillo…
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Luna de chorizo
No, no había sido la mejor idea. Y eso que parecía estupenda cuando cerró el ordenador de la oficina y decidió que, por una vez, no bajaría en ascensor al garaje. El lugar le daban miedo. Sería por el descansillo sin ventanas. O por el gotelé de tono pastel de las paredes. O ese olor…
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Mente Maléfica
Cuenta la leyenda urbana que, entre todos los habitantes de la ciudad, el más temido por los teleoperadores era, sin lugar a dudas, “Mente Maléfica”. No había argumentario capaz de venderle una nueva suscripción, un cambio de empresa de telefonía, de luz, de gas o cualquier otro producto. Las malas lenguas decían que las llamadas…
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Por si acaso
No hay nada peor que desmontar la casa de los abuelos cuando fallecen. Lo que era un lugar de recuerdos, de buenos momentos, se convierte en un contenedor de trastos. Algunos familiares se lanzan como aves de rapiña en busca de un trofeo, disfrazado de sentimentalismo, como si las cosas en realidad revivieran a las…
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Hermanos de tinta
Llevaba meses con un estilo cambiante, dejando que los dedos corrieran por el teclado sin orden ni concierto. La intuición le decía que ese era el camino a seguir, que debía confiar en el proceso y lanzarse sin miedo. Sin miedo. Había algo detrás de las letras que pedía que explorara. Que se uniera a…
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El tiempo de los escritores
Estaba contento. Tras echar tantos curriculums como horas tienen tres meses, por fin, ¡por fin!, le habían dado una oportunidad para trabajar en una pequeña editorial de barrio, en la parte Este de Salamanca. Hacia allí se dirigía en su viejo C3 color cielo. vestido con un traje, era su primer empleo, había que dar…
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Igual un día de estos me sonríes
Disfrutaba de la danza del fuego en una fría noche de invierno, mientras por la ventana se colaba el arrullo de un pequeño arroyo. Con su libreta roja y un sencillo bolígrafo de cristal repasaba el día: anotaba lo más extraño que le había ocurrido, los pensamientos que habían aflorado y las emociones, observadas más…












