La catedral vacía

La lluvia de marzo golpeaba el asfalto con la misma insistencia con la que vibraba su teléfono en el bolsillo. La noticia ya era la comidilla en toda la oficina y aquellos que habían sido sus compañeros, libres ya de…
Relatos literarios y narrativas breves para cerrar la semana. Todos los viernes en Corazón y Pluma, comparto historias que nacen de la imaginación y la emoción. Un espacio dedicado a la ficción y la prosa cuidada, ideal para quienes buscan una lectura evocadora y pausada.

La lluvia de marzo golpeaba el asfalto con la misma insistencia con la que vibraba su teléfono en el bolsillo. La noticia ya era la comidilla en toda la oficina y aquellos que habían sido sus compañeros, libres ya de…

En las sombrías callejuelas de la judería de Toledo, donde las torres de las sinagogas se alargaban como dedos que buscan un pasado olvidado, residía Elías. En aquella fragua, su saber hacer, su cansancio y hasta su propia sangre eran…

Parecía un día normal cuando abrió los ojos, aunque el despertador no había sonado. Ya estaba acostumbrado a levantarse a las siete menos diez. El agua de la ducha le despertó un poco más de lo habitual porque estaba tibia…

Todos los años igual. Cada vez que el día 13 caía en viernes, los turistas anglosajones abarrotaban los recorridos del Verano, en Roma. A los romanos no les gustaba tanto bullicio. Para ellos, el día maldito era cuando el 17…

En la gran biblioteca hay una sección que solo se abre al público las mañanas de los días soleados, cuando la luz entra por las vidrieras y resplandece todo el interior. En otras secciones, los estudiosos pueden trabajar cuando fuera…

El mayor de los misterios se esconde en una gota de sangre. Algunos creen que es el hogar corporal del alma. La curiosidad y poder comprender quién era fue lo que hizo que se hiciera las pruebas. Aún recordaba la…

¡Puto viejo! ¿Quién se ha creído que es? ¿De verdad este tipejo es un chamán? En su cabeza se instaló la canción de Canalla mientras sorteaba las piedras de un camino que solo usaban las cabras. Sí, le pegaba mucho…

No sabía dónde estaba al abrir los ojos. Era una habitación de hotel, seguro. Ese techo no era su buhardilla de Lavapiés. En el tiempo que duró su primer bostezo mañanero descubrió tres cosas: estaba sola en la habitación, eran…

En mitad de la noche escuchó, o al menos creyó escuchar, un timbrazo. Se sobresaltó con el silencio roto por la bocina. Se levantó de la cama, sin hacer ruido y, a tientas, buscó algo de abrigo en la silla…

Aparcó en uno de los sitios autorizados y se adentró por el sendero con una pequeña mochila a su espalda y la mente demasiado alborotada. ¿Qué se cuentan los pájaros al cantar? ¿Acaso hablan de la sombra del gavilán que…