De nuevo en la Newsletter

Por segunda vez en la vida de Ultreia, la newsletter de la coctelera vuelve a recomendar uno de mis post. Si la primera vez fue con un post sobre Juan Pablo II, esta semana ha sido con el post de los intermediarios. Que, entre 95.797 cocteleros, 830.398 historias publicadas, se hayan fijado en uno de mis post, pues la verdad es que es un gran honor. Y que ocurra dos veces en un trimestre es impresionante. Por no hablar de los continuos esfuerzos que hacen amigos cada día por entrar a leer estas líneas mías y dejarme sus comentarios. La verdad es que no esperaba nada de esto cuando abrí el blog, en un momento de estado anímico más bien bajito. No esperaba tanto, de verdad. Lo normal era pasar sin pena ni gloria. Y sin embargo, cada día me sorprendo de tener unas 200 visitas, que me hayan leído (y me lean) de 99 países, de seguir respondiendo a los comentarios contra viento y marea, de haber recibido en un año más de 40.000 visitas. Vamos, supongo que hay webs técnicas, especializadas que tienen menos movimiento que este blog. Y al salir en la newsletter puede que tenga nuevas visitas lo que siempre da otros puntos de vista. Porque lo importante es comunicarse con otras personas… aprender y descubrir cosas nuevas, al tiempo que expresamos lo que llevamos dentro, lo que nos preocupa, lo que necesitamos sacar.

¿Por qué han seleccionado ese post? No lo sé, no conozco los criterios. Pero se agradece. Mas en esta semana que los días se están haciendo duros. ¿Por qué? Bueno, la carga de trabajo de Jose es considerable y eso hace que Dani esté cubierto por mi mucho más tiempo. Hay que entregarse al máximo y el cansancio va haciendo mella. Tener un peque es algo estupendo; pero muy exigente. Llevo esta semana pensando en cómo nos arreglaremos cuando me incorpore al trabajo en octubre. Octubre, quedan sólo 3 meses y medio. Parece mucho; pero como Samira suele decir, con los peques el tiempo pasa muy deprisa. Y así, mi estado anímico está en plan montaña, subiendo y bajando. Mientras escribo en el blog no pienso en ese día en que deje a Dani en el cole. Lo sé, seguro que se lo va a pasar bien. La escuela infantil que hemos elegido es muy buena, estará bien asistido y el peque es muy sociable. Pero llevo con él casi 16 meses, sin incluir todo el tiempo del embarazo. Es mi compi, mi mayor proyecto… Hay veces que no sé quien necesita más a quien, si él a mi o yo a él… es mi dia a dia desde hace dos años. Y en breve va a cambiar. ¿Estoy preparada para calzarme las zapatillas y buscar «el queso» en otro sitio? No lo sé. Hay mucha gente que lo hace, y no sólo con un peque, sino con dos o con más. Y no creo que sea la madre que más quiere a sus hijos. Aunque lo cierto es que, no me importa lo que hagan los demás, sino mi día a día. Hoy estoy aqui, escribiendo mientras Dani está jugando con los DVD’s andando por toda la casa. El 1 de Octubre veremos lo que pasa. Hoy es jueves, estamos cerca del fin de semana. No puedo esperar a esos dos días para vivir. No sería justo ni normal no aprovechar el resto de la semana. Yo no tengo jornada laboral de 8 horas, sino que mi jornada es de 24 horas. Por el peque me ha cambiado hasta el sueño. Me preocupan una serie de cosas que antes, ni siquiera veía. No es que no existieran, sino que no importaban. ¿Un ejemplo? Las dificultades de pasear por la calle con un carrito. La gente es una incívica, aparcan como les da la gana, entorpecen el paso y siguen a su rollo, como por ejemplo tomarse una cerveza en el bar. Y ahí estoy yo, con el cochecito intentando ir por la acera, evitando a señoras parlantes, coches con los intermitentes puestos y las «minas» perrunas. Por no hablar de que en, muchos casos, las aceras son impracticables, muy estrechas, en mal estado o inextistentes. Supongo que los concejales de urbanismo se dedican al PGOU… y en algunos sitios a llevarse el dinero.

No sé que me pasa ultimamente que siempre acabo hablando en los post de cosas que no esperaba en un principio. Por cierto, que hoy he vuelto a ver «Campeones» en la 2 mientras le daba el bibe a Dani y he descubierto el sistema para ganar a Italia. Hay que tener a Oliver Aton y a Tom Baker. Total, si Japón les ha ganado, ¿cómo no van a hacerlo los «chavales de Luis»? Claro, la realidad de dibujos animados no es lo mismo que la realidad de verdad. En mi vida, la televisión se reduce a dibujos, como ya he dicho en otras ocasiones. Esta semana, por ejemplo he tenido un momento extraño. Es la primera vez que Dani se queda serio con una peli, como atento. Normalmente les presta atención un rato, se ríe con los personajes pequeños y poco más. Con «el hombre que hacía milagros» se quedó casi toda la película mirando a los muñecos. Le voy poniendo diferentes películas y ésta me parecía que le podía gustar. Me esperaba sus carcajadas; pero no que le prestara atención. Creo que era la primera vez que veía una peli de animación con figuras que parecen de plastilina. No sé, fue extraño. Ahora está bailando con Lilo y Stich, ha soltado los DVD’s y está diciendo «hola, pa-pa» mientras se pone uno de sus teléfonos de juguete en la oreja. Si alguien lo dudaba, sí, se me está cayendo la baba. Ya tengo ganas de que vea de nuevo a su papá. Le echa de menos cuando está de viaje. Esta tarde lo verá y volveré a preguntarme si todos los padres disfrutan tanto con sus peques como Jose con Dani. Debo acabar por hoy. Hay que aprovechar para ir a comprar antes de que haga demasiado calor.