Hoy hace 4 años

Hoy hace 4 años que se marchó mi abuela materna. Es un día un pelín más triste. Porque me acuerdo de ella todos los días; pero hoy un poco más. Se marchó de repente, sin casi poder reaccionar. Un infarto fulminante nos dejó sin ella. Son muchos los recuerdos que se agolpan hoy en mi mente. Tiempos en los que venía a buscarme para pasar el fin de semana con ella y con mi tía. Las veces que nos pedía el brazo para bajar las escaleras. No me vio casada, aunque conoció a Jose. Pensaba que era mayor para mí y se quedó con las ganas de que fuéramos a su casa. No pudimos. Pensábamos que había tiempo para ello. Desde ese momento, mi visión de la vida cambió. Cuando llamó mi tía diciendo que no se quería levantar, no acompañé a mis padres porque no creí que hiciera falta. Siempre lo he lamentado. No pude verla viva por última vez. Recuerdo que cuando me llamó mi madre para darme la noticia y pidiéndome unas cosas, lo cogí y me monté en el coche con una extraña sensación. Al llegar, ví el cadaver en la cama y puedo asegurar que parecía que estaba dormida. No lo estaba. Y yo lo sabía, pero esperaba que se despertara. Estaban esperando a los de la funeraria. Recuerdo que ví como la metían en la furgoneta después de haber cumplido todos los trámites legales. Todo fue muy extraño. Recuerdo muchas cosas de ese día. La tristeza de mi madre y de mi tía, la extraña frialdad del procedimiento, el tener que decírselo a mi hermana embarazada a punto de dar a la luz, el tanatorio de Alcorcón, lo que fue el entierro… y vuelvo a llorar como si acabara de pasar. No sólo tengo recuerdos de ese día, también de ausencias y de «regalos». ¿Regalos? Sí, estoy (bueno, estamos) convencida de que mi sobrinilla pequeña fue un regalo enviado por mi abuela para mi hermana y mi cuñado. Porque estoy segura de que está cuidándonos desde la otra vida. No estuvo presente en mi boda; pero sé que estaba con nosotros. Al menos yo la tuve muy presente. Y habría estado encantada con el pequeño Daniel. Hoy no podré ir al cementerio; porque ir con Dani no creo que sea una estupenda idea. Iré mañana dejando al peque con su papá. Sé que allí sólo está su cuerpo, ella está en otro sitio. Pero es como si necesitara de vez en cuando ir, llevarle flores (algo que nunca hice en vida) y dejar que caigan las lágrimas.Hace 4 años que no está, que cruzó el puente a la otra orilla. No puedo escribir mucho más. Sólo publicar una carta que la escribí hace tiempo (casi dos años)

Querida memé:

Resulta curioso lo que cambia la vida. Te marchaste sin despedirte, sin dejarme tiempo de decirte lo mucho que me importabas, lo mucho que te quería. Y ahora escribo con las lágrimas del retraso. No pensé la última vez que hablamos que no te vería más. Te ví, sí pero cuando sólo quedaba tu cuerpo, cuando ya no eras tú, aunque en apariencia sí. Desde aquel día, no hay ni uno solo en que no piense en ti. No viste nacer a Sara, ni crecer a Alba, que preguntó por tí y ahora piensa que estás en el cielo con los pajaritos… ni mi boda. Sí, ya sé que Jose te parecía mayor para mi; pero es muy buena gente, nos queremos y queremos pasar nuestra vida juntos. Además, el pepé también era mayor que tú y eso no fue inconveniente para vosotros. Lo que me pude acordar de ti ese día. Lo último que pensaba al prepararla es que no estarías allí. Tampoco has conocido a Isabel, te habría encantado. Marilena está segura de que ha sido un regalo tuyo. Y yo también. ¿Sabes una cosa? Sé que puedes estar leyendo por encima de mi hombro. Siempre te gusta leer lo que escribo. Ahora me acuerdo mucho de ti. Cuando veo a una persona mayor, andando, haciendo cualquier cosa pienso en ti. Se me siguen saltando las lágrimas. Yo que nunca lloraba, ahora no puedo remediarlo. Aquí estamos bien, con mucho trabajo. Aunque no salgo en la tele, lo que te habría gustado presumir de nieta presentadora. Bueno, ahora me gano bien la vida, no era algo que pensara pero ya ves. Ya pasó un año de la boda, nos hemos cambiado de edificio y creo que voy creciendo. Yo siento que sigues con nosotros. Ahora cuesta decir lo que quiero. Estoy embarazada. Sí, sé que lo sabes y que ya lo debes de estar festejando. No sabemos si viene Daniel o Julia. Yo creo que es Dani. Por ahora no hay molestias. ¿Futuro? Bueno nuestra idea es coger excedencia y cuidarle un añito más porque dejarle con 4 mesecitos… ¿ves? Ya le trato como si fuera un peque. No puedo seguir escribiendo… sé que lo entiendes… me cuesta. Te echo de menos. Te quiero mucho.

Cris