Desnociones: pastillas para no soñar

Éste es el post que el otro día no me dejó ni guardar la cocte. Como tengo más o menos la estructura del mismo intentaré escribirlo de nuevo ahora que Dani está echándose la siestecilla. Y empiezo con un poco de nociones económicas. Bueno, más que nociones, «desnociones», si es que el palabrejo existe. Porque llevo días dándole vueltas a la misma pregunta. Los consumidores pagamos ahora el gasoil que se compró hace seis meses. Sin embargo lo pagamos a precios actuales. El barril de «crudo» se paga en dólares. El dólar cuesta menos que el euro. Sin embargo el petróleo nos cuesta más.

Desnociones, porque no me salen las cuentas, en lo que a lógica se refiere. Las cuentas monetarias me van saliendo, aunque con mucho esfuerzo. Que nadie lo dude, si estoy de excedencia es porque mi marido está haciendo un gran esfuerzo y echándole horas, ganas y renunciando a muchas cosas. Sí, salen los proyectos, grandes, de los que ahorran dinero a la empresa a palés (las espuertas se quedan pequeñas); pero el precio son mucho curro, muchas horas y muchas pensadas. Dormir a Dani y seguir trabajando. ¿Merece la pena el esfuerzo? Yo creo que su mayor proyecto es esta familia que vamos haciendo poco a poco. ¿Qué cuestan más sus horas de empresa o sus horas de Dani? Hablando en euros… las horas de Dani no tienen precio. Y estoy convencida de que prefiere media hora de comida extraña con Dani, que dos horas con los jefazos (él y cualquiera, por supuesto).

Desnociones. Cosas que no comprendo, aunque debería entenderlo. ¿Ejemplos? que los Medios le dediquen 15 minutos a un manual budista, con casco de moto incluído, para supuestamente reducir las muertes de motoristas a base de chantras, mientras que las JMJ de Sidney, con 5.000 españoles, sólo son noticia porque los grupos pro-aborto están intentando repartir preservativos. Hay 5.000 familias españolas que tienen a sus hijos en Sidney y sin embargo no ven nada en los medios. Supongo que si fuera porque se han ido a un concierto de los triunfitos, los medios lo estarían cubriendo a primera plana. ¿Quién marca lo que es noticia? ¿Es más importante la boda de fulanita o menganita que lo que hacen 5.000 jóvenes? Sí, jóvenes, que no se dedican a lo que ellos creen que hacen los jóvenes, beber, fumar, jugar a la consola y pasar de todo. Voy a ser mala. ¿Si hubieran ido esos 5.000 a un encuentro budista habría salido en los medios? O si hubiera sido una conferencia de gays y lesbianas, igual. ¿Por qué ese intentar tapar las realidades de otras maneras de vivir? No digo que lo de los budistas o lo de los gays sea malo, para nada… pero resulta que hay otras cosas, que no son anticuadas, que pueden ser noticia y que sin embargo no salen en los medios. O si salen, en plan deprisita y sin ruido. Lamentable. Hemos pasado de una censura a otra. De verdad, me parece lamentable. Olvidar de dónde venimos puede hacer que repitamos antiguos errores.

Desnociones. Cosas que se dan por supuesto y nunca se cumplen. Un ejemplo reciente, el doping en el ciclismo. Se toman las pastillas para no soñar, porque al hacerlo nunca se cumplen los sueños. Me parece patetico que se haga trampa de esa forma. No beneficia a nadie. Y también es cierto que no es muy creible hacer tanto kilómetro con un plato de pasta con un filete. Supongo que hay muchos intereses económicos, patrocinadores y demás… pero… ¿merece la pena cargarse el ciclismo por una buena marca? Porque se lo están cargando y la fama de algunos ciclistas españoles es de juzgado de guardia. El pueblo de Heras sufre de nuevo con otro corredor acusado de dopaje, Dueñas. ¿Creerán en su inocencia sus paisanos charros? No lo sé, ya hay demasiados casos, demasiadas dudas razonables.

Desnociones. Pastillas para no soñar, para ver demasiado claro la realidad que nos rodea. Crisis, paro, fraude, problemas y más problemas… ¿Se puede ser optimista en esta vorágine? Supongo que el capitan del Titanic era optimista y se creyó que el barco no se podía hundir.