Desde ayer tengo un iPhone. Ha sido toda una odisea conseguirlo, lo he pensado mucho, me ha costado decidirme… pero al final… me he hecho con uno. Mi «huevecillo» estaba empezando a fallar en el teclado y al final resultaba más sencillo cambiar. La verdad es que tenía mis dudas, pero al final el iPhone me ha convencido. Su manejo es más sencillo de lo que esperaba y es como un 3 en uno: Teléfono, ordenador y mp3. Así que aqui ando jugueteando con mi nuevo móvil un dia antes de volver al trabajo. Me queda mucho por hacer en este día de «tranquilidad».
¿Qué me esperará mañana? No lo sé… pero no tengo miedo, va a depender de lo que yo quiero que sea el dia. Aunque luego pueda acabar de una manera diferente a lo que pueda pensar. Lo mejor es que no haga planes, me quede en lo que hago ahora que es ver las posibilidades del iPhone.
