El color de los sueños

Después de un fin de semana «movidito», me he levantado en plan marujilla y he estado la mañana entre la plancha y la lavadora. Con el calor que hace, menos mal que corre un ligero vientecillo. Lo que no quiero volver a encontrarme al montón parlante de ropa. Eso y que la ropa fresquita está para planchar.Así que hay que ponerse a ello me guste o no. Escribo en un descansito porque no podré estar demasiado.

El fin de semana ha sido movidito porque la fiesta de la que hablaba el viernes evidentemente ha aumentado con el fin de semana. Ayer, eso sí, pude disfrutar de unos preciosos fuegos artificiales. No sé qué me gustó mas si los fuegos o que significaban el final de la fiesta. El vientecillo de la noche se tiñó de diversos colores. Predominaba el rojo. Y, quién sabe por qué, pensé en más de uno que sueña con el rojo. Nuestra selección de futbol es «la roja», muchos tienen ese color en el banco por la crisis, no sólo en el logotipo de la entidad. En lo deportivo, algun merengue espera a un crack red y en velocidad, el astur, lo reconozca o no, sueña en rojo, como buen aficionado a la fórmula y por su mentalidad ganadora.

¿Mis sueños? Son multicolores. Me gusta el azul; pero no por ello me olvido de otros colores, el arcoíris, el blanco y las diferentes uniones de los básicos. No me hacen falta drogas para ver diferentes colores. Me gusta demasiado la realidad. Porque en mi realidad está Dani, con sus juegos, su manera de ver la vida, de hacernos a los demás descubrirla de otra forma.

Hay que seguir con la plancha.