Hoy es uno de esos días en los que los elementos informáticos prueban mi persistencia y mi paciencia. Cada página a la que intento acceder tarda una media de 3 a 5 minutos en cargarse, lo que me ha dado tiempo a poner una lavadora, vaciar el lavavajillas, cargarlo de nuevo, tender la ropa… porque antes de escribir tengo la manía de leer mis emails, las noticias más relevantes y claro… varias páginas a 5 minutos cada página… pues imaginaos. Entre esa «lentitud» y que el peque está correteando por el salón, me temo que tengo muy poco tiempo para ponerme a escribir. Es lo que tiene ser una mami atareada. No tengo nada claro que éste texto pueda publicarse con normalidad. Pero bueno, como tengo que bajar a por el correo, tengo tiempo. Y es que sé que si me quedo delante del ordenador me puedo poner nerviosa, mientras que así hago otras cosas. De algo malo, siempre se puede sacar algo bueno.
Hay muchas cosas pendientes que hacer. Tengo que hacer una lista de todo lo que hay que hacer antes de que Dani vaya al cole y de todo lo que quiero hacer antes de empezar a trabajar: armarios por ordenar, libros por leer, textos que revisar, ideas por escribir… Son muchas cosas y poco el tiempo. Poco a poco, sin prisa, no voy a hacerlo todo en un día. Tampoco quiero liarme a hacer cosas para «olvidar» la ausencia de Dani por las mañanas. Sé que va a estar bien en el cole, que va a tener amiguitos y que le va a venir muy bien para aprender muchas cosas. Además, van a ser pocas horas, de 9.30 a 16.30. Y luego estaremos de nuevo juntos, jugando con los peluches, recorriendo la casa… no, sé que lo va a pasar muy bien y yo voy a disfrutar sabiendo que él va a conocer nuevas cosas. Lo sé, suena a que me estoy mentalizando. Sí, es lo que estoy haciendo, mentalizarme para que no se me haga demasiado dura su ausencia en este mes. Es normal, llevo dos años y pico con él, sin separarnos más de unas horas para comprar, dejándole con sus abuelos.
¿Cómo era mi vida antes de Dani? De otra manera… pero ahora que le conozco, ya no me acuerdo, ni me quiero acordar. En fin, tengo que ponerme a tender la segunda lavadora. Veremos si consigo publicar.
