Después de unos días extraños, ya estamos en noviembre. Y en el nuevo mes he entrado poniéndome al día con todos esos temas burocráticos tan aburridos como puede ser llamar a la agencia tributaria para solicitar de nuevo la deducción por maternidad. Y es que, con la excedencia, las ayudas por ser madre desaparecen. Así que ahora, que ya tengo un mes mas de antigüedad en lo que a trabajo se refiere, he vuelto a solicitar la deducción porque está mejor en mi bolsillo que en el suyo y si dinero por aquí y dinero por allí por la beca del cole de Dani, pues la cuenta corriente no tiembla tanto. Lo cierto es que no me puedo quejar, viendo como está el panorama.
