Tras tres días sin poder ir a currar por motivos «infantiles», al llegar hoy a la oficina me he encontrado con un «ranking» de empleados. Resulta que ahora hay una lista en la que se indica quién es el que cobra más comisiones y quién el que menos. ¿A quién se le habrá ocurrido semejante idea? Pues no lo sé… pero se ha debido quedar tan campante. ¿Por qué digo ésto? Porque hacerlo ha tenido el efecto contrario: la contra motivación. Publicar una lista de ese estilo sin explicar los parámetros es como querer tocar las narices al personal de forma gratuita. Estoy convencida de que han pensado que es para bien; pero me temo que el resultado va a ser malo.
¿Se puede comparar un trabajo como el nuestro? NO. Cada gestor de cobros es distinto y cada cliente igual por lo que hay algunos que pagan con mucha facilidad y otros que no pagan ni aunque les paguen a ellos. No es lo mismo un cliente que tiene pendiente una cuota por un error del banco y otro que ha dejado de pagar porque se ha quedado en paro. No es lo mismo deber una cuota que deber 12. No es lo mismo un particular que una empresa, un ayuntamiento o una promotora. Ni siquiera los distintos equipos de la compañía tienen los mismos clientes y el mismo servicio.
¿Por qué entonces esa lista? ¿Para picar la curiosidad? ¿Para fomentar la competitividad? ¿Han pensado que saber quién cobra más del departamento hará que los que cobran menos se motiven más? No lo sé, de verdad… porque no lo han explicado, sólo lo han puesto en el tablón. Por mi parte, ni me he acercado. Nunca me han gustado las listas ni las comparaciones. Yo sé cuáles son mis circunstancias y la presión que puedo aguantar. Me considero algo más que una matrícula, que un número. Soy una persona que hace todo lo que puede para llegar a los objetivos; pero… con una serie de prioridades que cumplo. No vivo para trabajar, sino que tengo vida fuera de la oficina. Y busco el equilibrio entre ambos aspectos. Que sea competitiva o no, es otra cosa… pero no porque me pongan en el puesto 70, 80 ó 1 rendir mas o menos.
Mi motivación no proviene de una lista, sea blanca o sea negra. Entiendo que los responsables del departamento manejen ese tipo de información… pero que la publiquen a vista de todos, sinceramente no me parece. ¿De dónde habrán sacado la idea? No lo sé… ¿Cuántos meses durará? Supongo que hasta que se les ocurra otra «brillante idea».
