¡Feliz Navidad!

Ya sé que hace mucho que no actualizo el blog. En parte por falta de tiempo y en parte por lo que se suele llamar «sequedad del escritor», es decir, que no me salía nada. Y mira que hay temas interesantes por los que escribir; pero nada de nada. A veces nos dejamos llevar tanto por las cosas cotidianas, que pararse un segundo para pensar y sacar 10 minutos para escribir es una ardua tarea. No imposible, pero sí complicada. Y cuando tienes la inspiración, el peque se despierta, suena el teléfono, la red inalámbrica falla… con lo que es un momento perdido que no puede repetirse. No me excuso, seguro que no me pasa sólo a mí. Por no hablar de los numerosos «juegos» que no hacen pensar y que lo único que hacen es arañar un poco más de tiempo. Mi Facebook, por ejemplo, ahora más que nunca parece un tablón de juegos más que una red social. Que si el acuario virtual, que si un zoológico, que si una cafetería… y eso que hay algunos juegos de moda a los que no me engancho. ¿Alguien podría explicarme lo divertido de ser granjero virtual? Tiene que tener algo, porque hay tres aplicaciones distintas para ello… pero a mi… no sé, no me atrae. Son juegos que al principio divierten; pero que al final cansan, porque… o metes dinero para conseguir cosas diferentes, o se convierten en monótonos. ¿Será un reflejo de la vida? En cierta forma sí, al menos es lo que creo. En el mundo real, si quieres sobresalir, en cierta forma hay que hacer inversiones económicas: mejor ropa, mejor casa, mejor coche, invertir en cultura… Hablando de cultura y de dinero, en los ´´ultimos tiempos los «artistas» se están manifestando sobre la cultura, el empleo… ejem, me suena a cachondeo. ¿Por qué? Porque si de verdad leyeran, se darían cuenta de que los grandes consumidores de cultura, son precisamente a los que están «insultando». ¿No han leído las estadísticas en las que explican que las personas que usan los portales de descargas que ellos tanto odian, son precisamente los que más DVD’s y CD’s compran? ¿Alguien usaría el emule u otras aplicaciones parecidas si se pudieran comprar por un precio razonable con una buena calidad? Alguien que ha entendido el negocio es iTunes, donde puedes descargar canciones con calidad mp3 por un precio muy asequible. Lo único que están consiguiendo los artistas con su posicionamiento «ultra» es que la gente a la que están insultando con su postura, porque no es razonable llamar pirata así como así, dejen de ir a sus conciertos. Que se dejen de historias y empiecen a buscar nuevas fórmulas, que ofrece el mercado, aunque claro es muy fácil vivir acomodado en las rentas. Por no hablar de los que se posicionan políticamente. Gran error en mi opinión. En mi caso, todos los que salieron en el vídeo de apoyo al de la ceja, han dejado de estar en mi lista de favoritos. Entiendo que ellos tengan opiniones políticas, pero ese posicionamiento sofista, me parece lamentable, pues un artista no elige quien disfruta de su obra y no sabe quién puede ser su público. Cerrarse puertas de esa forma es de poco cerebro.

Bueno, parece que he empezado quizá demasiado fuerte y que el título no se corresponde con lo que estoy escribiendo. Alguno esperaría que hablara de las luces de navidad, de ese «espíritu navideño», de la lotería, de las cestas y fiestas de navidad, de las vacaciones escolares… no sé, cosas suaves… pero quien me lee sabe que ése no es mi estilo. La Navidad es la celebración del Nacimiento de Cristo, todo lo que salga de ahí es secundario. Sólo desde ese hecho se entiende todo lo demás. Las luces, los adornos son la expresión de lo que se vive, de la alegría por el Nacimiento. Como cuando es el cumpleaños de un familiar, la expresión es reunirse, los regalos, arreglar la casa para la fiesta. Es una expresión de la felicidad. Si perdemos de vista ese hecho, la navidad puede convertirse en unas fechas consumistas donde sufre el estómago y el bolsillo. El verdadero espíritu parte de ese hecho, no de la supuesta bondad que nos brindan desde la televisión para que la gente compra más. Quizá es que nos hemos acostumbramos y ya no nos sorprende. A mí me encanta ver la cara de los niños en estas fechas. Dani, por ejemplo cuando se encendió el árbol se quedó maravillado. Tiene esa frescura que los adultos hemos perdido, quizá en algun hipermercado detrás de los besugos, las angulas, los pavos… o en tiempos de crisis, del conejo, las mandarinas o las patatas. ¿Hacen falta cosas materiales para celebrar esta fecha? Bueno, si hacemos memoria, el Niño Jesús nació en un pesebre y precisamente no tenía toda la vestimenta que le ponen en algunos Belenes. Nació en un portal sin puertas, para que todos pudieran ir, sin necesitar invitación u otros lujos. Los poderosos no se enteraron de lo ocurrido y cuando lo hicieron, por mantener su poder, cometieron fechorías. La historia de siempre, los fuertes pueden a los débiles. Porque los fuertes no respetan a los que no son como ellos, imponen su voluntad. En la actualidad ocurre lo mismo. Miles de inocentes pierden la vida a diario y nadie hace nada. Se levantan muros vergonzosos como el que recorre una parte de Israel… y nadie hace nada. Algunos se preguntan por qué dan esas imágenes de pobreza, de guerra, de muerte en Navidad y lo máximo que hacen es apagar la tele, mirar para otro lado pues esa visión nos puede atragantar la cena. Como si las guerras se pararan por la Navidad. Sería estupendo, de verdad, que se hiciera algo parecido a los que se hacía en la antigüedad con los juegos olímpicos, paralizar conflictos… o lo que se hacía en el antiguo Israel con el año sabático, perdonar deudas, solucionar conflictos, apostar por la vida… lo dicho, sería estupendo.

Quizá sea necesario recordar lo que es la Navidad, volver al origen, aprender de esa lección de verdadera humanidad que ocurrió en Belén, en una aldea perdida de Palestina. Por mi parte, en mi balcón hay una tela con el dibujo que ilustra el post. Quien la vea recordará la adoración de los Magos, porque sin eso, no existiría la Navidad, Y sí, ya sé que más de uno me hablará de que la fecha exacta del nacimiento es desconocida, que se ha usado el solsticio de invierno, las fiestas saturnales romanas y un montón de cosas más. Para mí es secundario si nació el 25, el 26 o el 27. Dios no se rige por la temporalidad humana, aunque se introdujera en ella para acercarse a todos. Ocurrió un acontecimiento que cambió la historia y casi nadie se enteró. Algo muy normal para nosotros. Lo que no está en los medios, lo que no está en internet, lo que no se encuentra en Google, en el Facebook, parece que no existe. ¿Significa que todo lo anterior a 1990 no existe? Yo diría que no, nací antes de 1990, y mis padres, y mis hermanas, y mis tío, primos, abuelos… son pocas las personas que conozco que nacieron después y vivían sin ordenadores, sin móviles, sin pantallas planas, sin un montón de cosas… Son sólo 20 años… y eso en la historia de la humanidad no es ni un milímetro de línea. Y no estoy en contra de los avances tecnológicos, que uso a diario y que han cambiado también mi vida… sólo les doy la importancia justa. El ser humano es más importante que la tecnología que ha inventado. No se comprende que se le dé tanta importancia a algunas cosas y a la vida se la desprecie. ¿Vale más un ordenador que una vida humana? ¿Es más importante salvar una especie animal que a un ser humano en el vientre materno? Ninguno de los dos tienen voz… ni voto; pero parece que se cuidan mucho más a algunas especies y sin embargo a la nuestra se la condena, se la trata injustamente.

En fin, creo que debo dejar de escribir, una vez más, la vida cotidiana me reclama. Dani está con mi móvil. Feliz Navidad a tod@s y que el año que empezará en breve supere al que nos deja en felicidad