Lemas vitales

Llevo unos días pensando en los lemas que cada persona tiene y que intenta vivir de acuerdo a ellos. Son pequeñas frases, que muestran claramente cómo nos enfrentamos a la vida. En mi vida he conocido personas que tienen lemas muy variopintos: «Mas risa», «Ve, yo te envío», «Ni lo sé ni me importa», «Mira lejos». La misma persona puede tener distintos lemas a lo largo de su vida. Por ejemplo, en mi caso tuve la temporada mas o menos larga de «ni lo sé ni me importa». Marcaba mi actitud hacia los cotilleos, los rumores y las variadas disyuntivas de la vida. En la actualidad, mi lema es «Ultreia», de ahí el nombre del blog. Ultreia tiene un significado claro, es mas allá de las estrellas. Quien ha hecho el camino de Santiago, sabe que es el saludo más antiguo de los peregrinos. Una forma de animarse a seguir caminando detras de la meta. Ultreia hace que tenga sentido el camino y cada paso, es tener los pies en la tierra y las manos tocando el cielo. Caminar observando ésto, eso y aquello. Tener visión de conjunto.

Todos tenemos lemas, aunque no los enunciemos a las personas que nos rodean. En otros casos, son casi el sello personal, algo que nos ayuda en los momentos difíciles a ser coherente con aquello que pensamos. No se trata de algo como una campaña política o un anuncio. ES algo más serio, una opción de vida. ¿No os ha pasado nunca que estás leyendo un texto, y tienes que pararte porque esa frase resume tu experiencia? Y la tienes que apuntar, y no te la quitas de la cabeza, aun cuando te enfrascas en la vida cotidiana. Conocí a una persona que me dijo que hay que mirar siempre de tejas para arriba. Tenía razón, un cuadro no puede apreciarse en su conjunto si lo vemos a un centímetro de los ojos. Tenemos que alejarnos y mirar.

Me acuerdo que cuando mis padres hace años compraron su casa, sólo mi padre veía las posibilidades que tenía. La verdad es que a mi me costaba mucho ver que de una casa que se parecía a «Esta casa es una ruina» pudiera salir un hogar. Mi padre lo tenía clarísimo, se podía y quedaría bien, sería lo que soñaba, tenía el terreno y la base que necesitaba. Él supo ver lo que se escondía. Con esfuerzo de toda la familia y con mas ilusiones que otra cosa, con el tiempo la casa antigua se transformó en lo que mi padre había visto desde el principio. Mi padre siempre ha sido un ejemplo para mi. Y mi madre también. Ellos han creído en mi mucho mas de lo que creí yo. Y eso que somos muy distintos. Mis hermanas dicen que yo era un trasto y que me han consentido mucho mas que a ellas. No lo sé, ha habido etapas para todo. Etapas en las que sentía que les estaba decepcionando, que no era lo que ellos esperaban. Y etapas en las que yo me sentía incomprendida, y veía su imposibilidad. Siempre intentaron darnos lo mejor para nosotras, y a veces, hay que reconocerlo, que eso que era lo mejor para ellos en alguna circunstancia no era lo mejor para mi. Pero son mis padres y siempre han estado y están cuando les necesito. Poco a poco han ido respetando mis decisiones y sé que me quieren, aunque sea algo que no se dice a menudo. Yo tampoco les he abierto demasiado las puertas de mi vida, y también les quiero y les debo en mucho la persona que soy. Cuando empecé a escribir no se lo dije. Pensé que creerían que era una de mis tonterías, que me cansaría pronto. De ahí que de mis escritos hayan leído sólo lo que he publicado, que no es mucho. De mis libros, no han leído nada. No les he dejado. Porque quería que fuera algo realmente bueno, que lo leyeran cuando estuvieran publicados. y se lo debo, sé que tarde o temprano alguno de mis libros saldrá a la luz y podré ir a casa y regalárselo. Ése es el motivo por el cual no dejo que lean los borradores.

Al empezar a mirar más allá de las estrellas, he aprendido a entender mi pasado, a disfrutar de los sueños, a esforzarme por cumplirlos y a andar. He tomado la decisión y no puedo tirar por tierra el esfuerzo que me ha traído hasta aqui. Ya no puedo con los lemas de infancia y de adolescencia. Ahora, en unos meses voy a ser responsable de una nueva vida, a quien tendré que cuidar, ofrecerle lo mejor de mí misma y educar. Habrá sacrificios, por llamarlo de algun modo. ¿Es verdad un sacrificio?. Lo veo como consecuencia de una opción más que como un sacrificio. Cuando te casas con una persona, apuestas por el amor que sientes y en lo último en lo que piensas es que renuncias a los otros hombres. Imagino que algo parecido debe pasar con las personas consagradas, que entran en religión. Y en temas mas mundanos con la elección de una profesión. En el caso de ser madre, creo que ver a mi pequeño es mucho mejor que a lo que puedo renunciar. Y costará, que el parto y los años sucesivos no creo que sean un camino de rosas. Pero merecerá la pena.

El futuro depende de las decisiones del presente. Y esas decisiones actuales, en mi vida la marca una pequeña palabra «ultreia». Una palabra que me recuerda que hay que saber mirar al cielo, ver las posibilidades y trascender de la actualidad. Mirar más allá de las estrellas, casi buscar el país de nunca jamás para transformarlo en el país de los sueños hechos realidad. Cada uno sabe su lema, y su canción vital, el ritmo que le quiere dar a su vida, el tono y la letra. Una balada, un rock, hasta un poco de bakalao. En mi caso, me quedo con Luis Miguel, que es lo que estoy escuchando ahora. Hablando de Luis Miguel, tengo prácticamente toda su discografía en original. Y hay sistemas mas baratos; pero creo que el que sigue a un cantante, prefiere lo original a las imitaciones. Digo esto por el tema del «top manta» o de las descargas de internet. Tengo el original y en algunos casos también he descargado. Para uso personal a través del mp3. Y no creo que sea malo, es adecuarse a las nuevas tecnologías. No vendo musica, la compro en CD y como tengo mp3, me resulta mas sencillo descargarla que aprender un sistema de conversión de CD a mp3. También tengo el nivel adquisitivo necesario para comprar original de mi cantante favorito en original, que es mucho mejor que en copia.

En lo referente a las copias, siempre he pensado que el mundo las deshecha y prefiere lo original. A veces nos empeñamos en ser otras personas que no somos. Perdemos nuestra originalidad por convertirnos en copia de otro o de otra. Está bien tener modelos, consejeros; pero cada uno de nosotros es único. Creo que era Leibniz quien decía que de todas las posibilidades de gente mucha mas santa que yo, Dios había decidido hacerme a mi, por lo que eso me hacía tremendamente valioso, pues de todas las opciones, yo fui la mejor. Eso debería ser ya una inyección de moral para los momentos bajos. También significa que lo que no haga yo con mi vida, no lo hará nadie, algo que da bastante responsibilidad. Ahora que estoy de baja, mis compañeros están haciendo la parte que a mi me corresponde a nivel de trabajo. Pero todo el bien que yo puedo hacer, si yo no lo hago, no lo hará nadie por mi. Por eso mi idea permanente de que puedo hacer algo realmente bueno. En las cosas buenas no hay remplazos. Lo que no aporte yo, se perderá, se quedará sin hacer. Creo que eso es la santidad, en cualquier religión. Tener conciencia de que puedes hacer algo y hacerlo, o al menos intentarlo.

Todo ese conjunto es lo que marca la filosofía de vida, el lema vital. Yo me quedo con ultreia, que me permite poner cauce a mi imaginación y ponerme la meta en más allá de las estrellas. Paso a paso, al final llegaré a mi meta, con los pies en la tierra mirando siempre mas allá de las estrellas.