Un cambio de ciclo

IRedes2014Miercoles

¿Futuro? No. Presente

Escuchar a Fermín de la Calle (@FermindelaCalle), Rodrigo Errasti (@RodriErrasti) y Ramon Trecet (@trecet) como antesala del Congreso iberoamericano iRedes 2014 es tener una visión privilegiada del panorama actual de las redes sociales en lo que se refiere al mundo de los deportes. Con el partido España-Italia de fondo, intento poner un poco de orden con las ideas que me surgen después de dos horas de ameno debate, coloquio o conversación en el Museo del Libro. No he tuiteado durante la ponencia porque a veces, si estás pendiente de publicar una frase te pierdes otra mucho más interesante.

Lo primero que quiero destacar es el cambio de paradigma en comunicación. Si en algun momento los periodistas dejaron de ser intermediarios para convertirse en los poseedores de la noticia, con las redes sociales esa posición ha vuelto a sus orígenes. Los periodistas son intermediarios, mensajeros, portadores de la información. Nada más. ¿Por qué? Porque los protagonistas de las noticias pueden ofrecer la información directamente a los usuarios, a sus receptores sin intermediarios. Sólo necesitan un smartphone con conexión a internet. ¿Significa eso que se pueden cerrar las universidades de periodismo? No, porque tener acceso a la información es una cosa y saber contarla, saber comunicar es otra. En este mundo, hay tanta información, que a veces estamos desinformados. Y no es una visión gremial, aunque tenga el carnet de la FAPE. La profundidad para crearse una opinión siempre será necesaria y en eso, como en otras tantas cosas, hay que buscar a profesionales con credibilidad y calidad demostrada. No estoy hablando de nombres, sino de calidad, de hacer las cosas con la pasión y la seriedad de los profesionales, de los entusiasmados con su trabajo.

Conozco ciertas reticencias de los periodistas hacia las redes. Resulta curioso que hay hasta cierto rechazo, desde las redacciones de medios tradicionales con el acceso prohibido a las redes, hasta los más críticos que piensan que Twitter, Instagram o cualquier otra son una simple moda pasajera. Es cierto que verificar y contrastar la noticia cuando pasa en segundos es complicado; pero es que el mundo gira y no espera a nadie. Sólo son formatos, no hay competición entre pantallas. Alguno buscará la contraposición, el antagonismo propio de la dialéctica; pero no es cierto. Son complementarios, pueden convivir igual que los otros formatos como el rediofónico o el televisivo. Se complementan. No es necesario elegir.

El contenido es la clave, no dónde se ofrezca ni quien lo haga

Si algo es bueno, lo es en sí mismo. Lo importante de un regalo es el contenido, no el envoltorio. ¿Dónde acaba el papel de regalo? En la basura. Y no miramos habitualmente quién lo regala. Se agradece por supuesto; pero lo que nos interesa es el regalo. Para bien y para mal. Si el regalo es malo, por mucho que lo adornemos, es malo. Una de las cosas que han hecho las redes es abrir la atención, dar opciones de opinar con la misma voz a un particular o a una empresa multinacional. Cada uno elige a quien sigue y a quien le otorga su confianza. En el antiguo paradigma, ése al que muchos se aferran para no salir de su zona de comodidad, eran los directores, los editores, los jefes los que decidían a quién le daban el micrófono, a quién le daban el foco de atención. Casi casi se creía en esas personas como en un pasado se creía en lo que decían las figuras de los grandes maestros. Ahora no. Ahora puedes escuchar a quien tú quieres. Ahora mismo, mientras lees estas palabras, estás conociendo a alguien que, quizá, nunca salga en la televisión. Alguien que no me conoce de nada, puede leer y estar de acuerdo o no con mis reflexiones. Seguirme por RSS, recibir mis actualizaciones en su email, comentar, conversar conmigo. Tendré más o menos calidad, gustará más o menos lo que diga, mi estilo; pero tengo la oportunidad de lanzar mis ideas, y los demás de recibirlas. Por eso el paradigma cambia, por eso es presente y no futuro. Estamos inmersos en un cambio y porque estamos en ese momento de transición de surgir algo nuevo, no tenemos muy claro a dónde nos va a llegar, dónde está el límite de nuestras posibilidades. Nuestro mundo cambia y podemos explorar. Podemos viajar, romper esquemas predeterminados, preguntarnos, asegurarnos de que las cosas que nos dicen son realmente así o sin embargo nos han intentado ocultar la realidad. Y todo depende del contenido. Si te alimentas de buenos alimentos, estarás sano. Si te alimentas de basura, lo extraño es que no caigas enfermo.

¿Poner puertas al campo?

Si tienes acceso a la potencia… ¿Te frenas? Será nuestra sociedad consumista que nos ha metido en la cabeza el “más, más, más”. Si puedes ir a 120 kms/h ¿vas a ir a 30? Ya sé que existe la responsabilidad, las restricciones de la seguridad vial y un montón de peros más. Que tengamos capacidad de hacer algo puede no significar que sea correcto llevarlo a cabo. Yo puedo tener la capacidad de taladrar una pared a las 3 de la madrugada y no por eso lo hago (algo que agradecerán mis vecinos, seguro). Las herramientas se pueden utilizar. ¿Sería lógico iluminarnos con velas si tenemos acceso a la luz eléctrica? Eso es lo que ocurre en la actualidad. Si tienes posibilidad de movilizar a 4.000.000 de seguidores, no te conformas con 200.000. Entramos en el eterno debate de la calidad vs. la cantidad. A mi me gustaba en su momento el MSX 100, pero no me imagino prescindiendo de mi Mac actual. Quizá es que los cambios ocurren a velocidad vertiginosa y a algunos les están pillando con el pie cambiado. Adentrarte en lo desconocido, en lo cambiante, necesita una capacidad de adaptación que da vértigo, que dan ganas de bajar la cabeza y seguir por nuestro caminito de siempre, como los burros. Porque es más sencillo que otros decidan por ti. Eso sí, si dejas que otros decidan por tí, luego no te quejes si acabas en un precipicio. La vida es tomar decisiones, es arriesgarse a lo nuevo, es vivir. Ya lo digo: Si decides empezar a decidir por tí mismo, habrá gente de tu entorno que no lo entienda, que no vea correcto tu criterio, que se quejen, que hablen… Sinceramente ¿quién vive tu vida ellos o tú? Mira la vida como un deporte, tú decides quién juega y quien se queda en el banquillo o en la grada.

Busca lo que es bueno para ti

Si he podido asistir a la conversación, a las redes del deporte, es porque en mi zona de confort, mi rutina, otros han hecho lo que yo hago a diario. Y también por el apoyo incondicional de aquel que comparte mi misma suerte. No es sencillo. Porque cuando descubres que tu trabajo no es lo habitual, oficina, horario establecido, haciendo lo que los demás, pues más de uno puede creer que no haces nada, que no sirve sembrar, que los resultados tienen que llegar más pronto y ser una nómina mensual. Lo siento pero eso es cosa del pasado. Ese paradigma ha cambiado. En la actualidad los trabajos no duran toda la vida. Ya no hay trabajos fijos, ni siquiera el tan complejo mundo del funcionariado. Choca con nuestra mentalidad de estabilidad, de afán de control. Si los antiguos modelos nos han traído a donde estamos, no podemos pretender ni nos pueden imponer seguir por los mismos caminos para obtener resultados diferentes. La tecnología nos permite llegar a lugares insospechados, conectar con gente, trabajar en sitios de lo más variopinto y está pasando nos guste o no, les guste a los demás o no. Cuando flaqueamos aun cuando sea un sueño, nuestro propósito vital, es bueno contar con alguien que te dice “sigue adelante ¡tú puedes! busca lo que es bueno para ti”. Ocasiones como el iRedes son una oportunidad de abrir ventanas, de conocer otras cosas, de ver el mundo más o menos enredado y de tomar decisiones.

Pasa la vida por el tamiz personal

Podría haber hecho un post sobre frases dichas, sobre preguntas o respuestas. Si alguien tenía esas expectativas, decir que una vez más, expreso lo que veo, mis propias conclusiones que son mezcla de lo escuchado, leído y vivido. Seguro que ahora mismo en la red puede encontrarse el streaming de la charla. Lo que me ha hecho reflexionar a mi, es algo que sólo yo puedo ofrecer, lo que me diferencia de las demás personas que han asistido. Creo que no sería leal con lo que me han transmitido, si intentara repetir lo que han dicho sin más. Para ofrecer contenido auténtico hay que pasar por el tamiz personal de la experiencia lo que nos ofrecen los demás. ¿Me equivoco?No lo sé. Yo lo veo así

iRedes ya me ha ofrecido mucho, y aun no ha empezado. Este congreso promete. Por eso me he traído el corazón que me hizo mi pequeño para el día de la Madre y a Chris, el click viajero, que ilustran el post. Para tener muy presente lo que soy (el corazón y la pluma) y lo que puedo ofrecer (la creatividad).

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